‘Intensities’: se acabó lo que se daba (y II)

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Sois unos tontos del culo, grabada por alumnos de primaria durante su participación en los talleres del ’servicio educativo’ de  Intensities. Inconformisme, incorrecció i rebel·lió entre art i escena musical.

‘Intensities’: se acabó lo que se daba

Visita autoguiada CEIP Les Arenes

Un momento durante la ‘visita auto-guiada’ de alumnos de primaria en la sala Muncunill de Terrassa

Ha llegado a su fin Intensities. Inconformisme, incorrecció i rebel·lió entre art i escena musical; Sant Boi ha sido la última parada de esta exposición itinerante organizada por la Oficina de Difusió Artística de la Diputació de Barcelona, comisariada por David G. Torres y en la que hemos participado como responsables del ’servicio educativo’, cuyo proyecto podéis consultar, en versión resumida, aquí en nuestro sitio web.

El elemento más visible del servicio educativo que proponíamos ha sido, posiblemente, el MySpace de la discográfica Intensities Records que abrimos nada más iniciarse la itinerancia de la exposición y que tenía como objetivo, no sólo hacer públicos los resultados de los talleres, sino también establecer un canal de comunicación a través del cual compartir conocimientos con los visitantes, sus profesores, los centros educativos y también con la escena musical, usuaria habitual de la red MySpace. Podemos decir que de entre todos estos agentes, han sido los músicos quienes han establecido un contacto más ‘intenso’; especialmente a raíz de la edición que hicimos, junto al netlabel tecnonucleo.org, del disco intensities ((re)re)visitada, que se presentó en Can Xalant (Mataró) en junio de 2008 y que podéis descargar desde la web de LaFundició o de tecnonucleo.org. El disco contó con la colaboración de autores nacionales e internacionales de música electrónica ‘experimental’, que para producir sus temas utilizaron y manipularon el material sonoro generado por los alumnos durante su participación en el taller de Intensities.

Lo cierto es que, como en otros servicios y programas similares, nos encontramos con un handicap que parece insalvable: la actividad pedagógica en el museo/centro de arte como artículo de consumo rápido. Los tiempos de la visita y el taller no permiten profundizar en procesos que apenas da tiempo a iniciar, especialmente cuando estos quieren pasar por el diálogo y la construcción colaborativa y crítica de los discursos sobre la cultura.

Quizás justo por esto que acabamos de decir, uno de los recursos del proyecto pedagógico que nos parece más interesante ha sido el de la ‘visita auto-organizada’ con la que los grupos escolares iniciaban su paso por la exposición. Pensamos que la auto-organización de los procesos de aprendizaje -además de estar en consonancia con el espíritu inconformista de algunas de las obras expuestas- es necesaria y valoramos positivamente la acogida que este modo de visitar la exposición ha tenido entre los grupos escolares y también entre sus profesores. A veces, en especial con los grupos de primaria, la exposición se convertía durante la visita también en un espacio ruidoso y lúdico, un poco fuera del control de los educadores (de nosotros mismos y de los maestros); pero durante la visita auto-organizada y la posterior puesta en común se apreciaba que los alumnos hacían una lectura de la exposición, que habían fijado puntos de interés, ritmos de lectura, interpretaciones de las piezas expuestas… Todos estos elementos configuran la narración que los alumnos construyen sobre la exposición y el uso que hacen del espacio expositivo. Hablábamos en el dossier de este proyecto de “desjerarquizar la voz” (y también la mirada, deberíamos añadir ahora); este objetivo se ha conseguido en primer lugar en tanto que el guía de la exposición se ha inhibido como tal: ya no ha dirigido o guiado la mirada de los visitantes hacia ciertas obras y no ha determinado más los recorridos, los tiempos y la atención que aquellas merecerían.

Los visitantes, solos, en pareja o en pequeños grupos, han recorrido libremente las salas de exposición, prestando su atención a aquello que la ha reclamado, más tarde, durante la puesta en común, se ha intentado reconstruir, mediante el diálogo, las narraciones que esa “deriva” por la exposición construyen sobre la exposición misma, contrastándolas con la “versión oficial”; no para intentar nivelarlas, sino para elaborar una nueva lectura que tome elementos del discurso curatorial (por ejemplo) y del de los alumnos para ponerlos en relación, a veces conflictiva.

La “interfaz gráfica multitarea” de Open-roulotte

Animación cartel desplegable Open-roulotte

En realidad es un tríptico desplegable con unas pegatinas: por un lado hay un mapa del barrio de Can Mas realizado por l+s alumn+s del CEIP El Martinet sobre el que se pueden enganchar las pegatinas (que se pueden despegar y volver a pegar en otra parte) y por el otro hay información como el calendario del proyecto, las instrucciones del propio cartel desplegable o una propuesta sobre qué podría llegar a ser Open-roulotte. Podéis descargar el desplegable aquí y las pegatinas aquí.

ZI-3D en el Espai f

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Sesión de ‘puertas abiertas’ en el exterior del IES Pla de’n Boet

El desarrollo de Zona Intrusa 3 (el proyecto que “comisariamos” junto a Oriol Fontdevila para el Institut Municipal d’Acció Cultural de Mataró) llegará a un nuevo punto de inflexión este próximo viernes 26 de febrero cuando se inaugure la exposición que (aún) estamos montando en el Espai f de Mataró.  

Lo contamos así puesto que la exposición pretende ser un lugar de trabajo para profundizar en los procesos de investigación colectiva que hemos intentado poner en marcha con los grupos-clase de los diferentes institutos de Mataró participantes en el proyecto. Zona Intrusa no propone a los estudiantes reflexionar sobre el arte contemporáneo, sino sobre los modos en que el arte y la cultura se relacionan en la contemporaneidad con otras estructuras, contextos y narrativas; de manera muy especial con el territorio, con los espacios públicos y con los agentes que hacen uso de ellos o que de un modo u otro están implicados en su gestión.

La cantidad de documentos gráficos y audiovisuales que han resultado de ese proceso, a pesar del limitadísimo tiempo de que disponemos para trabajar con cada grupo, es considerable (una muestra puede verse en la galería de Zona Intrusa en Picasa), y la exposición ha de servir para aglutinarlos y ordenarlos en algún sentido, de manera que puedan formar el sustrato de una publicación que se irá editando durante el tiempo que dura la propia exposición.

Una parte destacable del desarrollo del Zona Intrusa son lo que hemos dado en llamar “proyectos de extensión”, y que no son otra cosa que aquellas acciones o trabajos que los grupos realizan por iniciativa propia en relación con los contenidos de Zona Intrusa una vez que el proyecto ha pasado por sus respectivos institutos. Este año han sido cuatro de los siete institutos participantes los que han puesto en marcha este tipo de “extensiones”, lo que representa un aumento considerable respecto a la anterior edición. Sin embargo, varias de estas iniciativas han devuelto el discurso y la práctica de los alumnos y alumnas a la consideración de un objeto artístico autónomo que, de nuevo, se pone en relación con el territorio, bien de manera alegórica o bien únicamente porque se proyecta o se sitúa en el espacio público.

Esto es algo que nos genera inquietud y bastantes desconfianzas sobre la posibilidad de contrarrestar las limitaciones con las que parten de entrada iniciativas con las características de Zona Intrusa. Nos parece que ésta es una cuestión sustancial si consideramos los tiempos necesarios para establecer acciones educativas que sean en realidad procesos de investigación y experimentación dentro de los cuales se reconozca la autonomía, la experiencia y el conocimiento de los y las estudiantes, y de los que resulte una narración propia de sus ‘mundos de vida’ y sus ‘horizontes de expectativas’.

También puede que estas sean tan sólo dudas pre-inaugurales generadas por el estrés físico y mental, pero si alguien quiere charlar sobre el tema puede que durante la inauguración sea un buen momento para hacerlo de manera distendida. Por cierto ¡es a las 20h!.

¡Ay amante!

Esta tarde, a eso de las 6 de la tarde, estaremos en la L’Espai d’Arts de Roca Umbert en Granollers participando en una charla junto a Anna Estany, artista y profesora del IES Celestí Ballera y a Oriol Fontdevila, comisario del proyecto Art Lovers, del que forma parte la actividad.

En palabras del propio Oriol, Art Lovers “presenta dos proyectos [Inventari d'Art de Mireia C. Saladrigues y Sala Miró de Aníbal Parada] que tienen la intención de generar debate entorno a la propia práctica artística, así como se desarrollan en complicidad con agentes que usualmente se han considerado periféricos en la definición de significados del arte contemporáneo: el público de museos, los estudiantes de arte, los aficionados, los coleccionistas… en definitiva las figuras que, nombradas con un apelativo tan edulcorado como es “amantes del arte”, en realidad se ha tendido a reservarles una posición absolutamente subyugada en relación al desarrollo del sector artístico.[...] De esta manera, frente a la actitud reverencial y obediente, a menudo silenciosa y distinguida, que se ha procurado que adoptase el público de los museos frente al arte, con Art Lovers se intenta dar pie a otro tipo de aproximaciones a esta práctica [...]“

Y ahí es donde, en principio, entramos nosotros en acción a propósito del papel subordinado de la educación artística dentro de los engranajes del mundo del arte. Lo cierto es que, cada vez más, se promueven iniciativas que pongan en relación directa el contexto del arte con el de la educación, especialmente mediante la presencia y la colaboración de artistas en centros educativos (un modelo citado recurrentemente por los técnicos de cultura es el de los Creative Partnerships ingleses). Un tema para el debate será, sin duda, la validez de este modelo y las alternativas que pueden plantearse.

Dicho sea de paso el debate se presenta bajo una cuestión bien simple: “¿en qué se parecen una sala de exposiciones y un centro educativo?“. Una posible respuesta, así a vuela pluma, es que ambos son lugares disciplinares y de control de los saberes, instituciones encargadas de la producción y reproducción del conocimiento válido. A partir de aquí podemos tirar todo lo que se quiera del hilo, y cuestionarnos si determinadas estrategias artísticas actuales (de los propios artistas y de la institución arte) son capaces o no de subvertir este tipo de procesos.

Tan sólo añadir que, aunque de manera tangencial, la charla de hoy tiene como excusa la propuesta de Aníbal Parada para el proyecto Art Lovers, que consiste en derribar uno de los muros de la sala de exposiciones de la facultad de Bellas Artes de la Universitat de Barcelona. No entraremos aquí a valorar esta acción, nos reservamos para esta tarde -si viene al caso- pero cabe señalar que en el blog de L’Espai d’Arts de Roca Umbert se ha montado un animado debate entre y con l+s propi+s alumn+s del IES Celestí Ballera sobre la propuesta tras la visita del propio Aníbal al instituto.