¡Ay amante!

Esta tarde, a eso de las 6 de la tarde, estaremos en la L’Espai d’Arts de Roca Umbert en Granollers participando en una charla junto a Anna Estany, artista y profesora del IES Celestí Ballera y a Oriol Fontdevila, comisario del proyecto Art Lovers, del que forma parte la actividad.

En palabras del propio Oriol, Art Lovers “presenta dos proyectos [Inventari d'Art de Mireia C. Saladrigues y Sala Miró de Aníbal Parada] que tienen la intención de generar debate entorno a la propia práctica artística, así como se desarrollan en complicidad con agentes que usualmente se han considerado periféricos en la definición de significados del arte contemporáneo: el público de museos, los estudiantes de arte, los aficionados, los coleccionistas… en definitiva las figuras que, nombradas con un apelativo tan edulcorado como es “amantes del arte”, en realidad se ha tendido a reservarles una posición absolutamente subyugada en relación al desarrollo del sector artístico.[...] De esta manera, frente a la actitud reverencial y obediente, a menudo silenciosa y distinguida, que se ha procurado que adoptase el público de los museos frente al arte, con Art Lovers se intenta dar pie a otro tipo de aproximaciones a esta práctica [...]“

Y ahí es donde, en principio, entramos nosotros en acción a propósito del papel subordinado de la educación artística dentro de los engranajes del mundo del arte. Lo cierto es que, cada vez más, se promueven iniciativas que pongan en relación directa el contexto del arte con el de la educación, especialmente mediante la presencia y la colaboración de artistas en centros educativos (un modelo citado recurrentemente por los técnicos de cultura es el de los Creative Partnerships ingleses). Un tema para el debate será, sin duda, la validez de este modelo y las alternativas que pueden plantearse.

Dicho sea de paso el debate se presenta bajo una cuestión bien simple: “¿en qué se parecen una sala de exposiciones y un centro educativo?“. Una posible respuesta, así a vuela pluma, es que ambos son lugares disciplinares y de control de los saberes, instituciones encargadas de la producción y reproducción del conocimiento válido. A partir de aquí podemos tirar todo lo que se quiera del hilo, y cuestionarnos si determinadas estrategias artísticas actuales (de los propios artistas y de la institución arte) son capaces o no de subvertir este tipo de procesos.

Tan sólo añadir que, aunque de manera tangencial, la charla de hoy tiene como excusa la propuesta de Aníbal Parada para el proyecto Art Lovers, que consiste en derribar uno de los muros de la sala de exposiciones de la facultad de Bellas Artes de la Universitat de Barcelona. No entraremos aquí a valorar esta acción, nos reservamos para esta tarde -si viene al caso- pero cabe señalar que en el blog de L’Espai d’Arts de Roca Umbert se ha montado un animado debate entre y con l+s propi+s alumn+s del IES Celestí Ballera sobre la propuesta tras la visita del propio Aníbal al instituto.

‘Canal Canatum’ en Ard El Lewa

De vuelta a occidente y con los ritmos todavía un poco trastocados, nos toca intentar rememorar, para compartir, lo que han sido estos dos últimos meses El Cairo, donde hemos estado desarrollando la primera fase del proyecto Canal Canatum. Lo cierto es que nos hemos encontrado por primera vez en un contexto totalmente diferente al nuestro, con los miedos que eso supone en cuanto a intrusismos e imposiciones de las buenas maneras del “desarrollo” sobre “el otro” supuestamente subdesarrolado, sin embargo creemos haber salvado ese obstáculo y quizás gracias a las limitaciones de la lengua el trabajo de los niños y niñas de Ard El Lewa a podido ser muchas cosas pero no dirigido y eso nos ha hecho muy felices.

La experiencia se ha convertido en un cúmulo de aprendizajes y retos, nos parece divertido el que estuviera enmarcada en una residencia de artista y que se intentaran aplicar los parámetros que definen el campo del arte sobre un trabajo que no se mueve en esa dirección -como cuando se nos pidió que hiciésemos una prueba con el fin de medir el talento artístico para seleccionar a los candidatos y candidatas para el proyecto-.

Artellewa, el espacio de producción y exhibición dirigido por Hamdy Reda a sido un lugar en el que nos hemos sentido muy cómodas, seguramente porque no se trata de lo que una imagina cuando piensa en un centro de producción artística, un mega-equipamiento construido o habilitado con partidas presupuestarias considerables que siguen cuidando más el continente que el contenido a pesar de su código de buenas prácticas y sus políticas de proximidad que en la mayoría de los casos responden a posturas impostadas porque ahora “es lo que toca”. Artellewa es la vivienda de Hamdy y su familia, un espacio acogedor desde donde sin muchos recursos pero con la intención de impulsar nuevas dinámicas en un contexto estigmatizado con todos los clichés de las periferias urbanas, se ofrece a los artistas un espacio desde donde trabajar y conocer el territorio y a su vez desde donde el barrio puede tener acceso a otros modos de producción de conocimiento.

En este contexto proponer una investigación participativa sobre los espacios públicos y domésticos ha sido un lujo así como trabajar con Ahmed, Asma, Aya, Samar, Sara, Fatma, Rashdan, Aleix y Karim… cada uno de ellos ha utilizado su libro en blanco como cuaderno de campo donde recoger impresiones y focalizar los temas de interés que se convertirían en ejes del estudio

Alguna de las imágenes de estos cuadernos las podeis encontrar en nuestro flickr. El cuaderno dividido en dos secciones diferenciaba lo público de lo doméstico con cuatro subapartados: personajes, acciones, espacios y sueños. Todas las anotaciones se han ido poniendo en común semanalmente, abriendo nuevas posibilidades para construir discursos de forma colectiva. Artellewa se convirtió en un centro de producción y recursos para el equipo, que ha mapeado las calles, fotografiado y registrado el día a día del distrito.

El 24 de diciembre aprovechamos el no tener que cumplir con los compromisos familiares de la tradición católica para presentar algunos de los materiales que se habían producido durante nuestra estancia, un momento de encuentro que estuvo amenizado por un improvisado trío musical.

Éste sólo es el principio de un proceso que esperamos consolide vínculos y abra nuevas posibilidades de aprender de forma colaborativa y horizontal, Insha’Allah.

‘Esta es una Plaza’ se queda

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Inauguración de Esta es una Plaza. Foto: Alberto de Pedro

A finales del año pasado nos llegaba la noticia: la gente de Esta es una Plaza había conseguido la cesión temporal del solar en el número 24 de la calle Doctor Fourquet por parte del Ayuntamiento de Madrid. Desde su inicio, hace ya más de un año, este proyecto de creación de un espacio público autogestionado ha pasado por momentos críticos, especialmente cuando tras su primera inauguración en diciembre de 2008 fue arrasado por las excavadoras -podéis leer la historia completa en su blog-.

Cabría decir que, en cierta manera, la historia de Esta es una Plaza escenifica la relación, antagónica en ocasiones, y simbiótica en otras (parasitaria, dirán algunos), entre las instituciones de la administración pública y aquellos colectivos que entienden la ciudad como un espacio común. Resulta evidente la desconfianza que genera en los representantes políticos la idea de un espacio gestionado, no por la ciudadanía -ese ente abstracto y trascendente- sino por grupos de acción unidos por motivaciones diversas; y sin embargo el caso de Esta es una Plaza, sin dejar de ser inusual, no es único. Se trata de un modelo que ha funcionado en otras ocasiones, al menos temporalmente, como en el caso de Eco-Urban Network / ECObox, una iniciativa del colectivo francés atelier d’architecture autogérée, en el barrio de La Chapelle de París, o de Park Fiction en Hamburgo, por citar dos de los proyectos más conocidos. Sin embargo el modelo está siendo progresivamente regularizado en ciudades como Zaragoza, donde también el año pasado se puso en marcha el programa estonoesunsolar, gestionado por la empresa municipal privada Zaragoza Vivienda, y que propone la recuperación de espacios urbanos en desuso dentro del casco histórico de la ciudad, a través de la participación ciudadana en su gestión, y muy especialmente de las escuelas.

Pensamos que resultará interesante observar cómo se resuelven a lo largo del tiempo las tensiones entre la idea y la práctica de la ciudad como un espacio común y las de la ciudad como un espacio gubernamental; en especial desde el momento en que la negociación y el acuerdo entre los que se sitúan a uno y otro extremo de este espectro ideológico parece posible. Entre otras cosas habrá que ver hasta qué punto la tolerancia o el interés de las administraciones públicas hacia este tipo de iniciativas no encubre una estrategia más o menos consciente de cooptación y neutralización.

Pero bueno, mientras ese tipo de movidas llega o no llega, nos alegramos por el éxito conseguido por la gente que participa del proyecto y nos hacemos eco de su invitación abierta a cualquiera que desee colaborar de algún modo en Esta es una plaza.

‘Transductores’: pitote final

Sí, de nuevo nos vamos -mañana mismo- a Granada para participar en otra movida de Transductores. Se trata del seminario internacional Negociaciones culturales. Articulaciones de las pedagogías colectivas y las políticas espaciales, del 2 al 4 de diciembre de 2009 en el Centro José Guerrero. Según la organización “Este seminario presentará una serie de colectivos y proyectos culturales, educativos y sociales que combinan el trabajo pedagógico y la intervención en el espacio público, desbordando los límites tradicionales de la educación“. El seminario se organiza en tres sesiones públicas de presentaciones y debates y en un taller interno, estructurado todo ello en tres áreas temáticas o bloques de trabajo, que funcionan como líneas de tensión o aproximaciones con las que enfocar y discutir las prácticas de los grupos participantes”. Nosotr+s estaremos en el taller interno -ahí currando, nada de soltar el rollo cómodamente desde el escenario- junto a gente, proyectos y colectivos como Montserrat Cortadellas, alg-a, Amasté, Edupar, Donestech, Espacio Tangente, Espai en Blanc, Laboratorio Urbano, Las lindes, Ludotek, Neokinok, Sinapsis, la ULEX, la Universidad Nómada o l+s ZEMOS98; aunque el trabajo se hará en diálogo con los ponentes de las tardes: Fernando García-Dory, Loraine Leeson, Ala Plástica, AREA, atelier d’architecture autogérée, Artibarri, The Center for Urban Pedagogy, Learning Site y Sitesize .

El seminario comienza justo un día después de que se inaugure en las salas del propio Centro José Guerrero la exposición Pedagogías colectivas y políticas espaciales, en la que podrá verse documentación sobre proyectos e iniciativas de algunos de los ponentes como Loraine Leeson, Learning Site, AREA, Ala Plástica, atelier d’architecture autogérée y The Center for Urban Pedagogy y de otros colectivos como REPOhistory, Temporary Services, Oda Projesi, PLATFORM, Wochenklausur y Aulabierta.

En definitiva, se presentan tres días de lo más entretenido e interesante, aunque para ser exactos ni la exposición ni el seminario internacional representan el “final” del proyecto, más bien un punto de inflexión puesto que, en realidad, se continuará con una intensa actividad pedagógica alrededor de la exposición y el archivo móvil y a través de los “multiplicadores” que se han puesto en marcha durante la primera fase del proyecto pedagógico de Transductores, del que ya hablamos justo en el post anterior.

‘Transductores: Proyectos de trabajo en cultura visual y pedagogía cultural’

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El pasado martes 17 de noviembre nos fuimos para Granada, donde hemos sido invitados a participar en calidad de “profesorado” en el seminario Proyectos de trabajo en cultura visual y pedagogía cultural. El seminario, coordinado por Javier Rodrigo y FAAQ, forma parte del Proyecto Pedagógico de Transductores, y está dirigido principalmente a docentes dentro del ámbito de la educación reglada, aunque la participación de otras personas interesadas en el asunto es, no sólo bienvenida, sino alentada.

Tal y como se plantea, Proyectos de trabajo en cultura visual y pedagogía cultural, tiene como objetivo “Comprender el alcance de la pedagogía cultural dentro de la educación artística y general, y establecer vías para diseñar proyectos de trabajo basados en la cultura visual y las pedagogías culturales en contextos educativos específicos“; sin embargo, más allá de los contenidos, nos parece interesante la propuesta de convertir los espacios y tiempos del seminario en un lugar propositivo, del que pueda emerger un conocimiento y una praxis colectivos. La apuesta de los organizadores, y que asumimos como propia, es la de propiciar y colaborar en la realización de una serie de acciones educativas e intervenciones en los centros en los que habitualmente desarrollan su trabajo los profesores y profesoras asistentes al seminario, con el fin último de incorporarlos al Archivo-Exposición que tendrá lugar en el Centro José Guerrero entre diciembre de 2009 y febrero de 2010 y sobre la que volveremos a su debido tiempo.

Ya se han realizado dos de las cuatro sesiones de trabajo programadas, y hasta el momento las sensaciones y las perspectivas parecen progresar más que adecuadamente. Para estar al corriente del desarrollo del seminario podéis visitar el blog del proyecto dónde tenemos el compromiso de ir resumiendo lo acontecido en cada una de las sesiones.

Ya hemos hablado aquí un par de veces de Transductores: primero cuando participamos en una de las sesiones de otro seminario anterior, titulado Pedagogías culturales. Prácticas colaborativas y aprendizajes en red, que también formó parte del Proyecto Pedagógico de Transductores y más tarde con la excusa de la entrada que Javier Rodrigo y FAAQ publicaron en el blog del Guerrero resumiendo la trayectoria del proyecto hasta la fecha y su futuro desarrollo. Resulta significativo que aquella primera acción formativa dentro del marco general de Transductores se engrane con el actual seminario, en tanto que se ha propuesto a quienes asistieron al primero colaborar en el desarrollo de las acciones educativas que posiblemente terminen diseñando durante su participación en este segundo, junto a profesores y profesoras.

Insistíamos en aquellas entradas en la complejidad del proyecto, y realmente podría parecer fácil hacerse esa idea viendo la cantidad de acciones que lo conforman en su totalidad. Sin embargo, nos parece que la complejidad del proyecto no estriba tanto en la cantidad sino en el modo en que dichas acciones se retroalimentan mútuamente y en múltiples direcciones. El esquema esencial del proyecto se divide en tres grandes bloques: un “archivo relacional” (exposición), un proyecto pedagógico (seminarios) y una serie de “multiplicadores” que dan continuidad al proyecto más allá de la duración de la exposición y los seminarios. En definitiva, se pretende que los objetos y acciones que componen cada uno de estos tres grandes bloques sean en si mismos un ‘transductor’, susceptible de transformar aquello que se produce en el resto: los conocimientos, los textos y las imágenes, incluso los afectos y las relaciones, en nuevas formas de saber y en nuevas prácticas.

En otro nivel más general aún, y más político también, la apuesta final consiste precisamente en rehusar las ‘traducciones’ culturales, es decir, dejar de pensar y actuar desde el museo o el centro de arte como si los contenidos de una exposición debieran ser ‘traducidos’ para su mejor comprensión a aquellos que se acercan a sus salas, ya sean profesores o estudiantes. Por el contrario, si entendemos que los objetos y las prácticas artísticas se encuentran imbricados en una ‘conversación cultural’, que da pie a múltiples negociaciones en diferentes campos y desde posiciones de poder muy dispares, se trataría de conseguir que esa conversación se desarrolle en los términos más justos que sea posible.