Author Archive for Francisco

Las políticas culturales y el populismo

En algo menos de un mes han corrido por las internets y nos han llegado por diversos canales (a través del web de Aulabierta, por ejemplo) las controversias ligadas a los centros de arte José Guerrero en Granada y Sala Rekalde en Bilbao. Éstas se suman a la que se lió en Barcelona a propósito del Centre d’Art Santa Mònica y a la polémica suscitada por la gestión de Manuel Olveira al frente del CGAC.

Casi nos atreveríamos a decir que el intrusismo en la cultura es endémico en la clase política, puesto que para bien y para mal la cultura no es y no puede ser un campo neutral (como recientemente afirmaba Ángeles González-Sinde, Ministra de Cultura, en esta entrevista de El País). La cultura es entre otras cosas el lugar en el que unos y otros luchamos por capitalizar los beneficios específicos que este campo provee y esto resulta más que evidente cuando se conocen las particularidades locales de este tipo de refriegas. Quizás una superación radical de este paradigma acumulativo y propietario pase por entender y “performar” la cultura como un espacio realmente común.

Esto último no tiene nada que ver con el número de visitantes en los centros de arte, argumento populista y demagógico esgrimido frecuentemente en este tipo de controversias y que conduce a una situación más despótica si cabe como es la espectacularización de la cultura. Pero parece que en estos tiempos de crisis económica parte de la clase política se ha puesto a pensar que el pueblo no ve con muy buenos ojos que el dinero público se destine a cosas tan elitistas como esos centros de arte a los que nadie asiste y en los que se hacen cosas que nadie entiende. En tanto que la administración de la cosa pública se halla en el corazón de todos estos embrollos quizás deberíamos dedicar parte de nuestros esfuerzos a pensar qué significa la palabra “pueblo”, o mejor dicho, cómo funciona en boca de cada quién.

En Granada se ha montado ya una plataforma para defender la continuidad del Centro José Guerrero y recoger adhesiones y en Bilbao se ha hecho pública una carta de apoyo firmada por “profesionales que representan distintos ámbitos y sensibilidades del sector del arte“, sobre la que podéis informaros aquí en el ptqk_blogzine, así como sobre toda la polémica a propósito del cese de su directora, Pilar Mur.

…A Tribute to Dead Torrent Sites…

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Zona Intrusa 2: la exposición final

Cartel Zona Intrusa 2 'All together!'

El próximo viernes 27 de febrero a las 20:00h se inaugura en el Espai f de Mataró la exposición que recoge el desarrollo de Zona Intrusa 2, el proyecto en el que junto a Oriol Fontdevila venimos trabajando desde el verano pasado.

La exposición no es una muestra de los trabajos realizados por los estudiantes de los institutos de educación secundaria de Mataró, o no sólo es eso; más bien, la exposición quiere profundizar en las cuestiones planteadas y debatidas con estudiantes y profesores, y ampliar el discurso que de manera colectiva se ha ido generando durante las actividades en las aulas, los workshops con profesores, alumnos y artistas, durante las visitas a la exposición itinerante, en el wiki de Zona Intrusa 2 o en las actividades realizadas por estudiantes y profesores a raíz de su participación en el proyecto.

Nos gustaría poder decir que hemos sido capaces de plantear Zona Intrusa 2 como una conversación entre individuos (e instituciones) que ocupan posiciones diversas en la esfera cultural, tanto del contexto artístico como del educativo. En este sentido nos parece bastante claro que la exposición en el Espai f también vendría a ser algo así como el recuento y la narración entrelazada, complementaria y contradictoria a veces, de lo dicho hasta este momento. No en vano el diseño de la exposición ha sido también un proceso abierto a las aportaciones de profesores y estudiantes que se prolongará más allá de la fecha de inauguración.

Por todo esto nos resulta difícil explicar de un modo concreto qué ha sido Zona Intrusa 2, quizás un intento de des-sedimentar algunas de las asunciones respectivas que habitualmente y de manera inadvertida condicionan la actuación de cada uno de los agentes involucrados en el acercamiento del arte al contexto educativo.

Pero tal vez lo mejor sea que cada uno extraiga sus propias conclusiones el próximo viernes en la inauguración de la exposición, que a buen seguro será, como toda inauguración que se precie, un acto social y de reconocimiento y esperamos además, una ocasión para seguir conversando.

De todos modos, Zona Intrusa 2 no finalizará aquí ya que el mismo Espai f será el escenario de una jornada de debate el 18 de abril en la que participaremos comisarios, educadores, alumnos, profesores, artistas, técnicos de cultura… all together one more time! Pero de eso ya daremos aquí debida cuenta en su momento.

Los usos de la cultura

De un tiempo a esta parte, las relaciones entre la cultura y la economía han centrado el interés de investigadores, tanto del campo cultural como del económico y el político. El recurso a las ‘industrias culturales’ primero, y a las ‘creativas’ en la actualidad, como motor económico local y regional ha entrado de pleno en las agendas de los responsables políticos y de los inversores. En nuestro contexto son bien conocidas las investigaciones de YProducciones al respecto. Sin embargo nos parece que aún no se ha profundizado en el análisis de las repercusiones sociales de las políticas de ‘regeneración urbana’ a través del fomento de estas industrias. Dicho análisis suele ceñirse a cuestiones intrasectoriales (la precarización y flexibilización extremas del trabajo en cultura) o al desplazamiento poblacional asociado a los procesos de ‘gentrificación’ que acompañan a su vez al surgimiento de los ‘distritos creativos’.

Intuimos sin embargo que la implementación de modelos económicos fundamentados en la cultura y la creatividad comporta desigualdades sociales aún más profundas. Recientemente descubríamos el trabajo del grupo de investigación Social Impact of the Arts Project (SIAP) de la School of Social Policy & Practice de la Universidad de Pennsylvania, que ha realizado sus investigaciones en el área metropolitana de Philadelphia centrándose en los vínculos entre “la estructura del sector creativo, las dinámicas de la participación cultural, y la relación de las artes con el bienestar comunitario”. En un documento publicado en 2008, titulado From Creative Economy to Creative Society (pdf) el equipo del SIAP, formado por Mark J. Stern y Susan C. Seifert aboga por una especie de “tercera vía” alternativa a las políticas meramente economicistas de fomento del sector creativo y a las políticas de desarrollo cultural comunitario tout court.

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Verdades como puños

Red IRES

Vaya por delante que el hiperbólico título de esta entrada se debe más a nuestra afición por los juegos de palabras poco o nada sofisticados que a una reflexión pausada y trascendente. Pero vayamos por partes: la rotunda -a la par que poética- expresión viene al caso del manifiesto pedagógico publicado por la Red Investigación y Renovación Escolar (IRES) bajo el título No es verdad.

En unos momentos en los que el debate sobre la educación en España parece estar más caldeado que de costumbre y en el que se hacen cada vez más audibles las arengas en pro de una vuelta a los valores tradicionales de la educación: el respeto a la autoridad, el esfuerzo o el mérito (por nombrar sólo los más cacareados) resulta muy valioso que sea un colectivo de profesores de educación primaria y secundaria quienes respondan, intentando hacer oír su voz por encima del griterío, que no, que no es verdad que en la escuela española actual predomine un modelo de enseñanza diferente al tradicional y que: La creencia de que en los últimos tiempos se practica una enseñanza descafeinada y permisiva, donde ya no se valora “el conocimiento de toda la vida”, es un mito sin fundamento.

Y más aún: [...] la cultura escolar dominante en España sigue basándose en la transmisión directa de contenidos inconexos y, no pocas veces, desfasados e irrelevantes, en el aprendizaje mecánico y repetitivo, en la evaluación selectiva y sancionadora y en la prolongación de la jornada escolar de los menores con abundantes deberes y tareas.

Decimos que el documento tiene especial valor porque estamos muy acostumbrados a que muchos de nuestros posicionamientos, compartidos por otra parte con mucha gente, sean descalificados porque nosotros “no vivimos el día a día de un aula” o hablamos “desde la teoría”. Pues bien, hete aquí un grupo de maestras, maestros, profesoras y profesores que cree necesaria una renovación de la cultura escolar en una dirección opuesta al “back to basics” y que, como ellas mismas dicen, intentan desarrollar en sus centros dinámicas de trabajo alternativas a las hegemónicas. Y saben muy bien de lo que hablan: Por experiencia sabemos que lo más probable, si no nos organizamos, es que nos adaptemos, reproduciendo las prácticas que, sedimentadas por la inercia, son habituales en los centros.

A quien no esté familiarizado con la vida y el trabajo cotidianos en un centro educativo puede que esto le resulte chocante o exagerado, pero no lo es. Viene al caso el testimonio de un profesor de instituto que explica lo siguiente en los comentarios al manifiesto: Estoy completamente de acuerdo con lo expuesto en el manifiesto, es más, son ideas que algunos componentes del Claustro del Instituto donde trabajo venimos defendiendo hace tiempo y esta defensa ha hecho que algunos compañeros nos retiren incluso el saludo. ¡Así están las cosas!

Por cierto, si tenéis inclinaciones mórbidas no encontraréis desperdicio en los comentarios al manifiesto; buena parte son un auténtico delirio, un poco al estilo “debate a degüello” que caracteriza portales como e-barcelona.org y así, donde muchas veces los argumentos brillan por su ausencia o por su excentricidad bizarra -como la del profesor que, tras leer el texto, se dedica a descalificarlo apelando a sus faltas ortográficas (sic)-. Insistimos en que éstos son sólo una parte, considerable eso sí, de los comentarios, y que también hay quién opina con lucidez; sin embargo, la retahíla de lugares comunes y paralogismos nos ofrece también un retrato bastante fiel de la realidad de la educación en nuestro país.

El debate entablado en los comentarios a raíz de la publicación del manifiesto escenifica a la perfección la cruenta a la vez que soterrada guerra que se (re)produce diariamente en nuestras escuelas e institutos: la que sostienen ‘profesores’ y ‘pedagogos’, es decir, la guerra entre quienes defienden una educación fundamentada en la transmisión de contenidos y quienes defienden una educación basada en en el alumno (por decirlo de un modo muy sintético). Lo cierto es que ambas posiciones incurren reiteradamente en lo que nos parece un error: en primer lugar se habla de ‘la’ pedagogía, (mal)entendiendo que ‘pedagogía’ es exclusivamente el conjunto de directrices pedagógicas marcadas por los planes educativos oficiales, cuando deberíamos hablar de ‘las’ pedagogías; en segundo lugar se omite el hecho de que la educación tradicional, basada en la transmisión oral de contenidos, implica también un tipo concreto de metodología en la enseñanza, ‘una’ pedagogía.

Pero la laguna más importante de esta contienda, y del manifiesto en si, es la omisión del modo en que las circunstancias sociales, históricas, condicionan las prácticas pedagógicas y la orientación general del proyecto educativo. Volver a decir esto resulta bastante repetitivo y nos hace parecer unos pesados, sin embargo en la discusión que nos ocupa no es tenido en cuenta en ningún momento. Salvo por una excepción, alguien que firma Dr. Antonio Sánchez dice: El “Manifiesto” incurre repetidamente en lo que podríamos llamar la “falacia pedagógica”. Esto es, pretende solventar problemas que de ningún modo tienen su origen ni nada que ver con métodos didácticos, sino con situaciones políticas y sociales, [...] La enseñanza no fracasa en sus objetivos; todo lo contrario, cumple fielmente el cometido para el que la diseñaron nuestros admirados demagogos y educa tontos impunes, cretinos irresponsables, a la perfección.

Habría que pasar por alto las altas dosis de atrabilis y reacción que destila la opinión de este señor para estar completamente de acuerdo con él, pero en el fondo viene a exponer lo que ya comentamos en este blog a propósito del artículo de Nora Catelli El fracaso de la ESO es un triunfo, y que podría complementarse, de un modo más extenso y reflexivo en este otro artículo de Nico Hirtt, que también comentamos aquí. Sin embargo pensamos que es un error de bulto pensar que la pedagogía no tiene nada que ver con todo esto, precisamente las pedagogías no son nunca herramientas neutrales, sino tecnologías (de la subjetividad) que responden a agendas (bio)políticas concretas, es decir, entre otras cosas, a las necesidades de un determinado régimen de la producción material y de sentido.