Archive for Junio, 2010

L’herència

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¡Sí! L’herència es el título del proyecto que nos mantendrá ocupad+s buena parte de la próxima temporada 2010-2011. Antes de explicar un poco de qué va, y aunque sea un poco rollo, merece la pena desgranar el marco ‘institucional’ en el que se integra L’herència para entender mejor la propuesta: el proyecto forma parte del programa Espai Memòries (Manresa segle XX) que el departamento de cultura del Ajuntament de Manresa y el Museu Comarcal de Manresa pondrán en marcha a la vuelta de las vacaciones. Se trata de un programa a cinco años vista que consta de cuatro temporadas, cada una de ellas centrada en algún aspecto de la historia del siglo XX. Dado que en esta primera temporada el tema elegido por la comisión directiva es ‘la pedagogía’ (así, a grosso modo) y como se quiere que el programa Espai Memòries aúne de manera transdisciplinar la historiografía con las prácticas artísticas contemporáneas, Oriol Fontdevila, a la sazón miembro de la comisión, pensó que podríamos participar en la iniciativa.

En realidad el programa Espai Memòries (Manresa segle XX) se articula entorno a la creación de un espacio homónimo dentro del Museu Comarcal de Manresa dedicado a la historia manresana del siglo pasado. Lo interesante es que desde el museo se quiere que este sea un espacio abierto a “la colaboración entre agentes que trabajan en diferentes áreas del conocimiento y en sectores sociales diversos“, más enfocado a la investigación histórica y la creación artística que a la exposición de objetos y la difusión de discursos cerrados. Y lo que nos parece más interesante, el programa se propone articular el conocimiento de la historia pasada “con otros momentos de la historia contemporánea, otras geografías, líneas de pensamiento diversas y realidades sociales y culturales del presente inmediato“.

Dentro de este marco general, L’herència parte de una reflexión fundamental sobre el discurso historiográfico: la memoria (su omisión, ocultación, recuperación o su exaltación) participa activamente en la construcción del presente: la manera en que formulamos o nos representamos el pasado da forma a nuestra comprensión y perspectiva del presente. De aquí que los individuos y las instituciones tomen la memoria como un campo de batalla dónde se lucha por fijar aquello que es o no relevante del pasado, aquello que forma parte o no de la Historia, y por lo tanto, por controlar qué representaciones se dan del pasado, qué se representa -y como se representa- y qué no. Por este motivo L’herència no se propone como un trabajo de investigación y creación sobre la pedagogía durante el siglo XX, sino como una investigación sobre cuales han sido las luchas a lo largo del siglo pasado y hasta la actualidad por conservar o bien destruir la memoria y la práctica de las pedagogías libertarias que se ensayaron a principios del siglo XX, antes y durante la Segunda República Española, en Catalunya. Dicho de otro modo, el interés de L’herència no se centra tanto en los hechos del pasado como en las políticas de representación de estos hechos y las luchas históricas que se establecen en el propio campo de la representación entre diferentes agentes.

Al lado de esto L’herència tiene un objetivo primordial que es poner esta investigación en relación con una actualización de los modos pedagógicos anteriores a los períodos de la dictadura y la democracia contemporánea. No se trata de simular una escuela libertaria, sino de pensar desde la acción qué posibilidades tenemos hoy de poner en práctica una educación emancipadora. Mas aún, se trata también de examinar esi los sistemas educativos conservan la herencia de aquellas pedagogías, y cómo se ha negociado esa herencia a lo largo de la historia, primero durante la represión franquista y luego durante la transición y hasta la actualidad.

Yendo a lo práctico, en nuestro sitio web tenéis un resumen de las cuatro líneas de acción que conforman L’herència; como podrá deducirse, una de ellas es la investigación de los hechos y los personajes históricos, ahora bien, proponemos articular esa investigación a través de la creación de un “serial televisivo” (de ahí también el grandilocuente título del proyecto que parodia el de aquellas series de televisión que retratan la lucha por el poder, trufada de mentiras, traiciones y alianzas entre los miembros de una familia). Además proponemos que quienes participen en L’herència documenten, ellos mismos, su propio proceso de trabajo, investigación y aprendizaje, de manera que en el producto de todo este proceso pueda verse la relación entre el “objeto investigado” y los modos en que se ha realizado esa investigación. La cuarta y última línea de acción es la adecuación del propio Espai Memories como lugar de producción y al mismo tiempo en el que ir mostrando todo el proceso de trabajo a medida que acontece; proponemos también que éste sea un espacio en el que los participantes en el proyecto puedan organizar actividades paralelas más o menos directamente relacionadas con los asuntos del proyecto: charlas, pases de películas, fiestas o lo que tengan a bien organizar.

Sobre el papel todo esto puede parecer muy bien, pero teniendo en cuenta que se plantea realizar absolutamente todas estas acciones en colaboración con los participantes en el proyecto, a priori resultaba difícil imaginar quién tendría la disponibilidad, las ganas y la complicidad con la propuesta como para poder desarrollarla plenamente. Gracias a la mediación de Francesc Vilà, director del Museu Comarcal, contactamos con los profesores Joan Morros y Llorens Planes y con su grupo de alumn+s del IES Guillem Catà en Manresa. El entendimiento ha sido tal que los profesores proponen destinar un día semanal durante el próximo curso al proyecto, abarcando transversalmente varias asignaturas del currículum del Módulo de Grado Medio en Animación Sociocultural que imparten en el instituto; asimismo proponen llevar a cabo las sesiones de trabajo con el grupo en el propio museo (algo que nosotr+s tan sólo nos hubiésemos atrevido a insinuar ante las reticencias que usualmente encontramos a modificar mínimamente la parrilla horaria en las escuelas e institutos). Más aún quieren estudiar la posibilidad de llegar a un acuerdo para que un+ o vari+s alumn+s realicen prácticas en el museo y puedan atender más fácilmente a los compromisos que genere el proyecto fuera del horario escolar.

Lo cierto es que los profesores Joan Morros y Llorens Planes ya ponen en práctica diariamente algunas maneras de hacer que no son las habituales en educación y que pasan por el diálogo con l+s estudiantes, la negociación y el consenso sobre las acciones a realizar en el aula y el trabajo por proyectos. Destacamos esto puesto que, aún cuando las posibilidades de actuación de los docentes vienen marcadas por las estructuras y la burocracia educativa, en ocasiones existen resquicios y se da la oportunidad de establecer alianzas que permitan modificar algunas cosas y experimentar. En fin, que hemos tenido una suerte bárbara y estamos supercontentos de poder contar con la colaboración de un grupo (y con esto nos referimos también a las alumnas y alumnos, claro) que ha acogido con entusiasmo lo que proponemos con L’herència.

LaFundició en ZEMOS98 con una escuela-monstruo

Hace unas semanas l+s chic+s de ZEMOS98 nos invitaron a escribir un breve texto para el blog Educación Expandida, que abrieron con ocasión del 11 Festival Internacional ZEMOS98 celebrado en Sevilla el año pasado; y del que hablamos aquí a raíz de nuestra participación presentando el proyecto Open-roulotte. El texto, que lleva por título Una escuela-monstruo, ya está publicado y podéis leerlo aquí.

El texto parte de una observación que nos extraña a menudo: nos parece que el debate sobre la educación suele obviar cual es la función de las instituciones educativas en el marco general de la sociedad. Los rituales escolares, las propuestas pedagógicas de uno u otro signo se presentan entonces como dispositivos ideológicamente neutrales cuya valía puede medirse de manera objetiva.

Decir que no siempre ha habido escuelas es decir una perogrullada, sin embargo muchas veces ese debate al que hacíamos referencia se establece al margen de esta obviedad. ¿Cual es el origen de la escuela?¿con qué finalidad fue instituida? ¿se dan hoy las mismas condiciones que en el momento de su institución? Si aceptáramos que la escuela respondía, entre otras cosas, a las demandas del proyecto ilustrado y del capitalismo industrial como instrumento de reproducción social ¿qué función le corresponde en la actualidad a la escuela?¿ha modificado su funcionamiento en función de los modos de producción, las formas de gubernamentalidad y los regímenes de verdad contemporáneos?¿en qué medida unas y otras propuestas pedagógicas se pliegan a esas condiciones?¿es posible pensar una pedagogía que no sea cooptada por un sistema de producción fundamentado en la flexibilización del trabajo y en la economización extremas de la vida, una pedagogía emancipadora frente a las condiciones de vida en el capitalismo cognitivo?

La escuela es un ejemplo arquetípico del funcionamiento de la modernidad: parcelar el conocimiento en disciplinas, clasificar a los individuos, determinar cuales son “válidos” y cuales no, asignar posiciones fijas a cada uno de ellos… son todos ellos procedimientos propios de la modernidad. Cada cosa en su sitio, ajustándose a la categoría que le toca: el niño separado de los adultos, el aprendizaje separado de la vida y de la producción, las matemáticas separadas de las ciencias naturales, el aula de informática absurdamente separada del resto de aulas (también separadas entre sí)… La escuela sigue funcionando así por más que las formaciones sociales, culturales y económicas contemporáneas adopten formas híbridas y se organicen en redes descentralizadas.

De todo esto ya hemos hablado en otras ocasiones (aquí, en este mismo blog) y uno tiene la sensación de repetirse más que unos huevos con matanza, pero en realidad no es nada comparado con la machacona insistencia de titulares a toda página como este que nos asaltaba el pasado domingo desde la portada de El Periódico de Catalunya.

Por otra parte, en el texto señalamos que una acción educativa no puede ser verdaderamente transformadora si no apunta hacia una transformación misma de la escuela y de su papel en el conjunto de las relaciones sociales, culturales y de producción. Siempre hemos pensado que la escuela debe ser un lugar de producción de discurso y que quienes la “habitan” deben jugar un papel activo en la construcción de su entorno. ¿Es posible pensar una escuela-monstruo con toda clase de recombinaciones mutantes del tipo alumnos-urbanistas-hackers, profesores-costureros-activistas o vecinos-ciclistas-profesores? Tomamos prestada la expresión ‘institución-monstruo’ (de la que también hablamos aquí en este blog hace un tiempo) de las gentes de la Universidad Nómada, quienes la emplean para referirse a formaciones institucionales híbridas entre proyectos autónomos integrados en los movimientos sociales (p. ej. Centros Sociales Ocupados Autogestionados) e instituciones públicas (la Universidad, el Museo…).

En fin, que para presentar el texto en el blog de l+s ZEMOS98 no ha salido uno casi tan extenso, así que mejor dejarlo aquí y que saltéis a su blog para leer Una escuela-monstruo.

‘Jornadas de Producción Cultural Crítica en la Práctica Artística y Educativa Actual’, MUSAC/La Casa Encendida I

Mañana comienzan las I Jornadas de Producción Cultural Crítica en la Práctica Artística y Educativa Actual organizadas al alimón por el MUSAC y La Casa Encendida. Paralelamente se desarrollará el Encuentro de Profesionales de la Educación en Museos y Centros de Arte Contemporáneo. Las jornadas se dividen en dos partes, la que tendrá ahora lugar del 18 al 20 de junio en el MUSAC (León) y una segunda en La Casa Encendida (Madrid) del 26 al 28 de noviembre de este año, y en la que participaremos junto a Oriol Fontdevila presentando Zona Intrusa 3, pero de eso ya hablaremos entonces.

Las jornadas se presentan interesantes y nos parece de recibo apoyar al equipo del Departamento de Educación y Acción Cultural (DEAC) del MUSAC por su trabajo crítico, desde la teoría y la práctica, frente al papel que la educación juega y puede llegar a jugar en el marco institucional del arte. Copiamos y pegamos un breve fragmento del texto de presentación de las jornadas:

“En estas primeras jornadas MUSAC-LCE, Producción Cultural Crítica en la Práctica Artística y Educativa Actual, se quiere reflexionar sobre procesos de trabajo que activan aprendizajes en todos los ámbitos de la creación: en el producto o proceso artístico, en el trabajo curatorial y expositivo, y en el contexto de las comunidades y de los públicos.

Las primeras sesiones de las jornadas, que tendrán lugar en el MUSAC los días 18, 19 y 20 de junio, quieren acercarse a nuevos planteamientos colaborativos en los procesos pedagógicos y artísticos marcados por la intención de diálogo y la horizontalidad de los roles, así como interrogarse por el propio dispositivo de la exposición y sus mecanismos para la activación de la acción educativa.

La segunda parte de las jornadas, la de La Casa Encendida, se centrará “en proyectos expandidos fuera de los museos. Se prestará especial atención a proyectos artísticos y a la vinculación de Escuela y Arte” y ahí entramos nosotr+s.

Como estos días no vamos a poder estar en León :( seguiremos las jornadas a través del streaming del museo y el Twitter de algunos/as colegas (los chicos de TRANSDUCTORES y Teresa Marín de la colectiva lab) que sí asistirán y que, según nos comentan, se han propuesto ir relatando lo que acontezca, cosa que es muy de agradecer.