Open-roulotte

2ª Exploración Zona IV

La semana pasada iniciamos un nuevo proyecto con el que estamos muy ilusionados. Open-roulotte quizás sea el proyecto más “ambicioso” de los que hemos emprendido hasta la fecha, no sólo por su complejidad organizativa, sino también por su planteamiento artístico y pedagógico. Se ha dado además la circunstancia que, al contrario de lo que es habitual, han concurrido desde diferentes posiciones, pero con intenciones y energías similares, diversos agentes que están posibilitando su puesta en marcha y, esperamos, su continuidad.

Open-roulotte parte de dos contextos que han centrado nuestro interés desde que empezamos a trabajar en este campo algo indefinido donde se solapan la educación y la práctica artística: el espacio público por un lado y la institución educativa, por otro. De hecho el proyecto parte de la consciencia de que el entrecruzamiento de ambas esferas es una tarea política necesaria desde una perspectiva crítica. En primer lugar porque pensamos que la escuela es un espacio público, pero que no funciona como tal; la escuela no funciona como un nodo relevante en el tejido social, como un lugar en el que uno pueda encontrarse, dialogar y desear, bien al contrario y desafortunadamente, la escuela se asemeja cada vez más a una caja negra que filtra estrictamente los flujos que la atraviesan, dejando cada vez menos aberturas a los no estrictamente curriculares (nos viene a la mente la imagen de los padres y madres agolpados tras la verja del colegio, esperando la salida de sus hijos). Por otro lado, el asedio al espacio público entendido como un espacio común hace décadas que dura, y no sólo por medio de la privatización de dichos espacios sino, anteriormente quizás, mediante la aplicación de tecnologías y regulaciones que han desembocado en su amplia normativización. Seguro que aún quedan espacios de resistencia, heterotopías antagónicas a esas otras del capitalismo “avanzado”, usos del espacio público que responden a otro régimen de producción material y de sentido. Sin embargo nos parece sensato continuar impulsando y colaborar en la creación de nuevas herramientas que posibiliten el debate y el cuestionamiento del espacio urbano tal como nos viene dado desde arriba y, en última instancia, la intervención sobre dicho espacio.

Si pensamos pues que la ciudadanía queda excluida, la mayor parte de las veces, de los procesos de toma de decisiones sobre cuestiones que afectan al ordenamiento de la ciudad y al modo en que habita y utiliza el espacio público, no parece descabellado pensar que los niños y niñas son un colectivo doblemente excluido. La vivencia del espacio público queda reducida para ellos a lo que algún pedagogo cuyo nombre no recordamos (un radical, seguro) definió como “la cárcel que es el camino que va de casa a la escuela y de la escuela a casa” a la que podríamos añadir el espacio vigilado y reglamentariamente seguro del “parque de juegos”. Cuando esto no es así se empieza a hablar de “marginalidad”; uno de los objetivos, declarados explícitamente, de gran parte de las acciones socioculturales persiguen evitar “que los niños estén en la calle”. No nos gustaría en absoluto que esto sonara naïve, pero encontramos una lógica aplastante en invertir el razonamiento por el cual los niños deben ser apartados de la calle y recluidos en otro lugar supuestamente seguro, y pensar que es el propio espacio público lo que debe ser transformado, no para devenir también un lugar vigilado y seguro, sino un lugar lleno de potencialidades.

En esta ocasión, este es un empeño compartido con varios de los agentes que participan de uno u otro modo en el proyecto; empezando por catarQsis, junto a quienes hemos trabajado en el diseño del proyecto y continuaremos trabajando en su desarrollo; y siguiendo de manera muy especial por el CEIP El Martinet. El encuentro con esta escuela situada en el barrio de Can Mas, en Ripollet, ha sido tan fortuito como afortunado: el proyecto de centro del Martinet pone en práctica, sin que haya resultado en una hecatombe, buena parte de las concepciones sobre la institución educativa que hemos defendido en nuestro discurso y con nuestra propia práctica. Y más aún, pero deberíamos dedicar un post entero a esta escuela para explicar sus planteamientos y la manera en que funciona, cosa que seguramente hagamos en un futuro. Tan sólo destacar, en línea con lo que decíamos más arriba, que la relación directa con el contexto inmediato y la intervención a través de la práctica artística en el espacio público han sido una parte importante de ese proyecto de centro.

Pero ¿qué es Open-roulotte? En resumen, proponemos a los alumnos del CEIP El Martinet diseñar, producir y gestionar una infraestructura ligera y posiblemente móvil con la que intervenir en el espacio público de Can Mas, ofreciendo a personas y colectivos del barrio su uso como infraestructura de acontecimientos autogestionados. El desarrollo y la implementación de la Open-roulotte está precedida de un largo proceso de investigación a través de un dispositivo móvil de radio igualmente proyectado por los alumnos de la escuela. Este dispositivo tendrá un carácter performático por cuanto su implementación en determinados espacios de la ciudad, seleccionados por los alumnos, estará precedida de un trabajo de exploración y adaptación al contexto. Más aún, los programas radiofónicos elaborados por los alumnos en base al trabajo previo de exploración se emitirán en directo desde cada una de las ubicaciones seleccionadas y permitirán conocer las necesidades, los deseos, la experiencia que los habitantes de Can Mas tienen del espacio público y el uso que hacen y querrían hacer de él.

Para la realización y emisión de los programas de Ràdio Open-roulotte contaremos con la inestimable colaboración de Ràdio Ripollet que ha ofrecido sus recursos técnicos y humanos. Además de la emisión en directo a través del espectro radiofónico, los programas podrán escucharse en internet suscribiéndose al podcast de Ràdio Open-roulotte, en preparación. La semana pasada ya se trabajó sobre el dispositivo móvil de radio en varias sesiones con la Comunidad de los Grandes (los niños y niñas en El Martinet no se dividen en cursos por años, sino en tres comunidades con niños de diferentes edades: los pequeños, los medianos y los grandes) coordinadas por catarQsis. Podéis encontrar una estupenda crónica de esas jornadas y documentación sobre todo el proceso de diseño y construcción en su multiblog, así como en la wiki de trabajo de Open-roulotte que ya hemos puesto en marcha.

En cualquier caso, Open-roulotte se inicia, bajo las premisas expuestas, como un proceso abierto (valga la redundancia) a la creatividad de los diferentes grupos de acción afines y los que intervienen de manera activa, y abierto también a la negociación con aquellos que se encuentren más alejados. De manera que no queremos saber del todo qué resultará de este proceso, pero precisamente de esta apertura depende la aparición de una auténtica creatividad social.

Información detallada a la par que concisa sobre el proyecto en el sitio web de LaFundició.

2 Responses to “Open-roulotte”


  1. 1 estudio a77

    FELICITACIONES POR EL PROYECTO, en mataró hicimos algo parecido en el 2009…suerte

  2. 2 info

    Gracias, llevamos dos años trabajando en el proyecto y todavía tenemos por delante dos años más así que estamos en el ecuador de un proceso de aprendizajes continuo.
    Sabíamos de vuestra propuesta en Can Xalant para crear el equipamiento móvil como extensión del centro de producción, nos hubiera gustado mucho poder compartir experiencias; para nosotras hubiera resultado muy interesante ya que entendemos que ambas propuestas están muy próximas a nivel formal pero que distan en cuanto a procesos de trabajo, tiempos, contenidos y estructuras. De hecho conocemos a Pau y utilizamos vuestra rulot en el proyecto Zona Intrusa 3 pero nunca se ha dado esa posibilidad de charlar sobre estos proyectos, son esas cosas extrañas que suceden ;-)
    Seguro que habrá alguna otra ocasión.

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