L’herència

logo_lherencia_trans.gif

¡Sí! L’herència es el título del proyecto que nos mantendrá ocupad+s buena parte de la próxima temporada 2010-2011. Antes de explicar un poco de qué va, y aunque sea un poco rollo, merece la pena desgranar el marco ‘institucional’ en el que se integra L’herència para entender mejor la propuesta: el proyecto forma parte del programa Espai Memòries (Manresa segle XX) que el departamento de cultura del Ajuntament de Manresa y el Museu Comarcal de Manresa pondrán en marcha a la vuelta de las vacaciones. Se trata de un programa a cinco años vista que consta de cuatro temporadas, cada una de ellas centrada en algún aspecto de la historia del siglo XX. Dado que en esta primera temporada el tema elegido por la comisión directiva es ‘la pedagogía’ (así, a grosso modo) y como se quiere que el programa Espai Memòries aúne de manera transdisciplinar la historiografía con las prácticas artísticas contemporáneas, Oriol Fontdevila, a la sazón miembro de la comisión, pensó que podríamos participar en la iniciativa.

En realidad el programa Espai Memòries (Manresa segle XX) se articula entorno a la creación de un espacio homónimo dentro del Museu Comarcal de Manresa dedicado a la historia manresana del siglo pasado. Lo interesante es que desde el museo se quiere que este sea un espacio abierto a “la colaboración entre agentes que trabajan en diferentes áreas del conocimiento y en sectores sociales diversos“, más enfocado a la investigación histórica y la creación artística que a la exposición de objetos y la difusión de discursos cerrados. Y lo que nos parece más interesante, el programa se propone articular el conocimiento de la historia pasada “con otros momentos de la historia contemporánea, otras geografías, líneas de pensamiento diversas y realidades sociales y culturales del presente inmediato“.

Dentro de este marco general, L’herència parte de una reflexión fundamental sobre el discurso historiográfico: la memoria (su omisión, ocultación, recuperación o su exaltación) participa activamente en la construcción del presente: la manera en que formulamos o nos representamos el pasado da forma a nuestra comprensión y perspectiva del presente. De aquí que los individuos y las instituciones tomen la memoria como un campo de batalla dónde se lucha por fijar aquello que es o no relevante del pasado, aquello que forma parte o no de la Historia, y por lo tanto, por controlar qué representaciones se dan del pasado, qué se representa -y como se representa- y qué no. Por este motivo L’herència no se propone como un trabajo de investigación y creación sobre la pedagogía durante el siglo XX, sino como una investigación sobre cuales han sido las luchas a lo largo del siglo pasado y hasta la actualidad por conservar o bien destruir la memoria y la práctica de las pedagogías libertarias que se ensayaron a principios del siglo XX, antes y durante la Segunda República Española, en Catalunya. Dicho de otro modo, el interés de L’herència no se centra tanto en los hechos del pasado como en las políticas de representación de estos hechos y las luchas históricas que se establecen en el propio campo de la representación entre diferentes agentes.

Al lado de esto L’herència tiene un objetivo primordial que es poner esta investigación en relación con una actualización de los modos pedagógicos anteriores a los períodos de la dictadura y la democracia contemporánea. No se trata de simular una escuela libertaria, sino de pensar desde la acción qué posibilidades tenemos hoy de poner en práctica una educación emancipadora. Mas aún, se trata también de examinar esi los sistemas educativos conservan la herencia de aquellas pedagogías, y cómo se ha negociado esa herencia a lo largo de la historia, primero durante la represión franquista y luego durante la transición y hasta la actualidad.

Yendo a lo práctico, en nuestro sitio web tenéis un resumen de las cuatro líneas de acción que conforman L’herència; como podrá deducirse, una de ellas es la investigación de los hechos y los personajes históricos, ahora bien, proponemos articular esa investigación a través de la creación de un “serial televisivo” (de ahí también el grandilocuente título del proyecto que parodia el de aquellas series de televisión que retratan la lucha por el poder, trufada de mentiras, traiciones y alianzas entre los miembros de una familia). Además proponemos que quienes participen en L’herència documenten, ellos mismos, su propio proceso de trabajo, investigación y aprendizaje, de manera que en el producto de todo este proceso pueda verse la relación entre el “objeto investigado” y los modos en que se ha realizado esa investigación. La cuarta y última línea de acción es la adecuación del propio Espai Memories como lugar de producción y al mismo tiempo en el que ir mostrando todo el proceso de trabajo a medida que acontece; proponemos también que éste sea un espacio en el que los participantes en el proyecto puedan organizar actividades paralelas más o menos directamente relacionadas con los asuntos del proyecto: charlas, pases de películas, fiestas o lo que tengan a bien organizar.

Sobre el papel todo esto puede parecer muy bien, pero teniendo en cuenta que se plantea realizar absolutamente todas estas acciones en colaboración con los participantes en el proyecto, a priori resultaba difícil imaginar quién tendría la disponibilidad, las ganas y la complicidad con la propuesta como para poder desarrollarla plenamente. Gracias a la mediación de Francesc Vilà, director del Museu Comarcal, contactamos con los profesores Joan Morros y Llorens Planes y con su grupo de alumn+s del IES Guillem Catà en Manresa. El entendimiento ha sido tal que los profesores proponen destinar un día semanal durante el próximo curso al proyecto, abarcando transversalmente varias asignaturas del currículum del Módulo de Grado Medio en Animación Sociocultural que imparten en el instituto; asimismo proponen llevar a cabo las sesiones de trabajo con el grupo en el propio museo (algo que nosotr+s tan sólo nos hubiésemos atrevido a insinuar ante las reticencias que usualmente encontramos a modificar mínimamente la parrilla horaria en las escuelas e institutos). Más aún quieren estudiar la posibilidad de llegar a un acuerdo para que un+ o vari+s alumn+s realicen prácticas en el museo y puedan atender más fácilmente a los compromisos que genere el proyecto fuera del horario escolar.

Lo cierto es que los profesores Joan Morros y Llorens Planes ya ponen en práctica diariamente algunas maneras de hacer que no son las habituales en educación y que pasan por el diálogo con l+s estudiantes, la negociación y el consenso sobre las acciones a realizar en el aula y el trabajo por proyectos. Destacamos esto puesto que, aún cuando las posibilidades de actuación de los docentes vienen marcadas por las estructuras y la burocracia educativa, en ocasiones existen resquicios y se da la oportunidad de establecer alianzas que permitan modificar algunas cosas y experimentar. En fin, que hemos tenido una suerte bárbara y estamos supercontentos de poder contar con la colaboración de un grupo (y con esto nos referimos también a las alumnas y alumnos, claro) que ha acogido con entusiasmo lo que proponemos con L’herència.

0 Responses to “L’herència”


  1. No Comments

Leave a Reply